ATLETISMO
Natalia Rodríguez, Jacqueline Martin y Nuria Fernández son el ejemplo de que es posible combinar el atletismo con el embarazo
Madre a la carrera
JAVIER SÁNCHEZ
El pasado domingo, la atleta tarraconense Natalia Rodríguez cruzaba en primera posición la histórica meta de un Cros I
nternacional de Granollers que dominó desde el segundo quilómetro. Tras recorrer 6.500 metros en 22 minutos y 14 segundos dejando a la segunda a más de medio minuto, aún jadeante, confesaba algo bromista que “quizá ahora sea más fácil correr porque, con todo el lío que hay en casa, los entrenamientos y las carreras son casi como hacer yoga”. La corredora del Gimnàstic (en la foto adjunta) aludía al nacimiento de su hija Guadalupe el 10 de noviembre del pasado año y, viendo sus resultados, no le faltaba razón. Tras perderse 2006 por una lesión en las fascias de ambas piernas y gran parte del 2007 por el embarazo, el 2008, con la maternidad reciente, parece ser uno de sus años más prolíficos. En los 1.500 metros de los J.J.O.O. de Beijing, la plusmarquista española en dicha distancia rozó el podio y acabó siendo sexta, logrando así un diploma y su mejor posición olímpica tras finalizar decimosegunda en Sidney 2000 y decima en Atenas 2004. Además, ha logrado vencer en diversas carreras populares y, hace dos semanas, finalizó segunda en la popular Jean Bouin tan sólo superada por la keniata Eunice Jepkorir.Detrás de ella, en la de la 42 edición de la carrera vallesana, finalizó la atleta del Fútbol Club Barcelona, Jacqueline Martín. La barcelonesa, afincada en Ávila, tres veces campeona de España de cross y una de la prueba granollerense, fue madre de un niño, Carlos, en enero de 2007 aunque no puede hablar de la recuperación con tanta alegría deportiva como Rodríguez. Martín sufrió demostrando que los prejuicios por el parón obligado de la maternidad, aún son latentes en la sociedad. El año pasado, pese a lograr la mínima para los Europeos de Cross que se celebraron a Toro y ser la campeona nacional en la modalidad, la Federación Española de Atletismo no la seleccionó y ella llegó a declarar que “me dijeron que estaba seleccionada hasta que pedir cierta flexibilidad para seguir con la lactancia natural de mi hijo”, exponiendo q
ue pese a que físicamente la atleta ya no consideran el embarazo como un obstáculo, algunos extradeportivamente sí lo hacen.Completa el trío maternal, Nuria Fernández (en la foto adjunta), confirmada para el Cros pero al final ausente por un inoportuno constipado. Candela, su hija, nació el 17 de octubre del año pasado y como Rodríguez y Martín, ya está a tope. No pudo realizar la mínima para entrar en las listas de la selección española para Beijing 08 pero la atleta madrileña ha cerrado el curso dejando el record español de la milla en 4:21.13 y la sensación que, pese a sus 32 años, tiene cuerda para varias jornadas más de gloria en el tartán.
Ellas tres son las máximas exponentes en estos lares de que una atleta ya no tiene que dejar atrás su carrera deportiva para poder ser madre. Hoy en día, tras muchos estudios, es del todo usual realizar un parón de menos de medio año para dar a luz y recuperarse sin ninguna secuela. Ellas son un gran ejemplo para que las amateurs sepan que es posible ser madre y atleta.
LA FÍSICA DE LA ATLETA MADRE
Para toda deportista, dejar de practicar, durante unos meses, su deporte es un engorro aunque el motivo de la parada sea un feliz embarazo y, por ello, a continuación queremos explicar los pros, los contras de practicar el atletismo durante los meses de gestación y en las semanas posteriores al parto y un pequeño manual de cómo afrontar dicha práctica.
Es conocido que durante los nueve meses de embarazo, el organismo femenino sufre una transformación muy fuerte a todos los niveles físicos que, según Felipe Ojeda, ginecólogo del Hospital General de Gran
ollers, “es comparable al que produciría la preparación a una prueba física de ultra-resistencia como podría ser un Ironman” ya que “el sistema cardio-circulatorio realiza más gasto en reposo, incrementando el volumen sanguíneo entre un 40 y un 45%, y las pulsaciones hasta 15 latidos por minuto mientras en el terreno respiratorio se producen cambios como la reducción de la respiración diafragmática, algo que supone un mayor cansancio en cualquier esfuerzo” explica Ojeda. Estos cambios no obligan a pararse, a pasar semanas sedentarias, sino todo lo contrario, requieren ejercicios físico, aunque eso sí con precaución y mesura. Los beneficios del trote durante el embarazo son múltiples aunque también el riesgo de lesión es mayor. Según Rosa Jardí, comadrona del mismo centro sanitario vallesano: “Caminar o correr, según las posibilidades de cada madre, aumenta la resistencia al dolor y la flexibilidad, evita el exceso de peso, previene los dolores lumbares, mejora la recuperación post-parto ostentisiblemente reduciéndola en muchas ocasiones de seis semanas a un mes y, por último y no menos importante, combate la depresión”. Eso sí, hay que conocer que el riesgo de lesiones es más alto. “Las lesiones de huesos son usuales porque estos pierden calcio y son más susceptibles” comenta Jardí que, además, avisa: “Las rodillas y los tobillos también suelen dañarse porque sufren más tensión de la que están acostumbradas y eso, combinado con la hormona relaxina que aumenta la flexibilidad de todas las articulaciones y los ligamentos para que la pelvis se prepare para dar a luz, provoca múltiples esguinces”.EL RITMO ADECUADO
Según Toni García, preparador físico del club atlético granollerense L’aire, los programas para corredoras embarazadas son ya algo normal y, pese a que “cada madre es un universo”, los beneficios de no dejar de ejercicio compensan a los riesgos de lesiones. Según García el programa a seguir para las corredoras amateur que se queden embarazadas, siempre con la supervisión del ginecólogo o la comadrona, es una aproximación de lo siguiente. El primer trimestre de embarazo es el más complicado por lo inesperado, lo variable de cada caso. Hay quien reacciona favorablemente marcando ritmos y haciendo más o menos los mismos kms. que en condiciones normales, aunque eso sí siempre sin competir, y hay desafortunadas que las nauseas, los vómitos y el malestar general sólo les abandona en algunos momentos del día. A éstas, García les recomienda no dejar de salir a trotar. Correr con un ritmo muy bajo, alrededor de un minuto menos por quilómetro que normalmente, y hacer tiradas cortas. Así, la atleta no perderá la forma tanto física como psicológica. El segundo trimestre es más complicado. La curva de la barriga se empieza a notar y ya el ritmo tiene que ser muy bajo, intercalando minutos de trote controlado con pulsómetro con minutos caminando, buscando terrenos agradables y vigilando no enfrentarse a temperaturas extremas. Es importante en esta época salir a correr en grupo o con la pareja, de manera divertida sin ningún esfuerzo, beber mucha agua y controlar la alimentación más que nunca para que esta se aequilibrada. Son los meses en los que hay que escuchar tu cuerpo y decidir abandonar el atletismo a la que se sientan dolores o molestias. El último trimestre es el del descanso. Aquí es aconsejable, sólo salir a pasear o ir a la piscina a disfrutar del ejercicio suave en la ingravidez acuática. Lo no recomendable es parar en seco, hacer varios meses sedentarios, la recuperación post-parto del físico será más duro que para una madre ya acostumbrada a no hacer ejercicio. Tras el parto, hay que respetar la cuarentena para empezar dar los primeros paseos largos caminando y hay que empezar como cualquier aficionado: mezclando minutos de carrera con minutos de paseo hasta encontrar el ritmo para dar largos trotes e ir mejorando los tiempos poco a poco, sin prisa.
El caso Radcliffe
Para ella, este 2008 que se acabe quizá no sea grato deportivam
ente pero seguro que el primer aniversario de su hija Isla, le ha mantenido alegre. Paula Radcliffe (en la foto adjunta) falló en Beijing 08. Ella era la reina indiscutible de la maratón tras dejar la plusmarca mundial de maratón en 2h 15:25 al colgarse el oro en el Mundial de Helsinki de 2005, acaparaba portadas, era una estrella publicitaria. Pero en el quilómetro 36 de la carrera olímpica su cuerpo dijo basta y tuvo que retrasar el éxito en los Juegos para Londres 2012, en su país natal.Pese a ese fracaso, Radcliffe no deja de ser un gran ejemplo para todas las corredoras amateur en gestación. Para ella, el embarazo no fue, ni mucho menos, una traba para seguir desarrollando su carrera deportiva. Hasta el quinto mes de gestación continuó entrenándose dos horas al día en doble sesión y luego combinando una sesión diaria con ejercicios de aquarunning y bicicleta estática continuó corriendo hasta cinco semanas antes del parto. Fue curioso ver las caras de algunos hombres visible enojados porque en los 10 kms. de Londres que se celebran en Hyde Park, Radcliffe, embarazada de 6 meses, superó a la amplia mayoría de ellos acabando la prueba en 42 minutos.
El 17 de enero de 2007 dio a luz e insólitamente, doce días después ya estaba entrenando y tres meses más tarde volvía a competir en la Maratón de Londres y vence, diez meses después, en la Maratón de Nueva York con un tiempo de 2:23:09. De hecho, este hito pasará a los anales del atletismo outdoor gracias a su lucha con la atleta etíope Gete Wami que corrió prácticamente pegada a su estela durante toda la carrera y a sus lágrimas al izar a su hija Isla al cruzar la meta.
Para publicar la semana del 15 al 22 de diciembre de 2008, tras el Cros de Granollers
Y en la segunda asignatura, relacionada con las retrasmisiones deportivas, debemos realizar cuatro prácticas externas. La primera fue, con el compañero Javier Ortega, el Barça 2- Athletic 0 del pasado 6 de marzo. Fotografías:


















